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IRON MAIDEN – Seventh Son of a Seventh Son (1988)

by Vpower

Inglaterra
Heavy Metal

iron maiden seventh son 11. Moonchild – 05:42
2. Infinite Dreams – 06:09
3. Can I Play with Madness – 03:31
4. The Evil that Men Do – 04:35
5. Seventh Son of a Seventh Son – 09:54
6. The Prophecy – 05:06
7. The Clairvoyant – 04:27
8. Only the Good Die Young – 04:42

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Bruce Dickinson – Vocals
Nicko McBrain – Drums
Steve Harris – Bas
Adrian Smith – Guitars
Dave Murray – Guitars

iron maiden seventh son 2Lo que tenemos aquí es en mi opinión el mejor disco que Maiden ha editado con Dickinson como vocalista, no comparo con la etapa de D’iano porque sencillamente son grupos que poco tienen que ver en cuanto a estilo. Este Seventh Son es el máximo representante del heavy metal ochentero de los ingleses basado en riffs muy logrados, con ritmos generalmente galopantes aunque en este disco, ahí estriba una de sus grandes virtudes, se intercalan con interludios más pausados o melódicos o con cambios de ritmo muy interesantes.

Un poco sobre la historia de este álbum: Es el séptimo álbum de la banda, un álbum conceptual basado en la historia del séptimo hijo de Orson Scott Card. Con éste álbum se reafirmaron en la vanguardia del sonido, sobre todo respecto del resto de las bandas que en su mayoría continuaban con la tendencia de la moda Glam Rock imperante en los EE.UU. Sin embargo, es a partir de este vanguardismo y porfía de la banda, que el heavy metal es nuevamente revolucionado y redefinido, sirviendo como máximo ejemplo e inspiración para muchas bandas que comenzarían a nacer en aquella época.

Cortes notables de esta pieza como Infinite Dreams, Moonchild, The Evil That Men Do, The Clairvoyant, The Prophecy, Seventh Son of a Seventh Son, etc. marcan también para Iron Maiden una etapa peak que era a su vez la continuación de su álbum predecesor “Somewhere in Time” conformando una era que marcarían un antes y un después definitivo en el mundo del heavy metal, lo cual quedó firmado para siempre en 1988 en el festival “Monsters of Rock”, en el que fueron cabeza de cartel, acompañados por Kiss, Guns and Roses, Megadeth, David Lee Roth y Helloween

Es para mí su mayor momento de inspiración, de todos sus miembros. La batería y el bajo más o menos se mantienen como en los discos anteriores, sin grandes novedades, cumpliendo en su papel. Pero los que hacen este disco diferente son las guitarras y Dickinson. Los primeros consiguen riffs muy adictivos, melódicos y bien entrelazados, con unos solos bien inspirados y que acompañan el momento de cada canción. Por su parte Bruce hace una gran labor a las voces, mucho mejor que en el anterior disco donde la voz aguda que sacaba de manera repetitiva me acababa por poner de los nervios.

Un gran disco, para mí la cumbre de su carrera. Es el disco redondo de los Maiden que tanto tiempo llevaba esperando, no hay fillers ni bajones de intensidad, canela fina de principio a fin. A partir de aquí todo iría hacia abajo y de mal en peor, hasta llegar a los tiempos actuales donde no los reconoce ni la madre que los parió, lo cual no tiene porque ser necesariamente malo, el problema viene cuando lo que haces deja mucho que desear, pero de eso ya hablaré en su momento.

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