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JUDAS PRIEST – Nostradamus (2008)

by Vpower

Inglaterra
Heavy Metal

judas priest nostradamus 1Disco 1 
1. Dawn of Creation – 2:31
2. Prophecy – 5:26
3. Awakening – 0:52
4. Revelations” – 7:05
5. The Four Horsemen – 1:35
6. War – 5:04
7. Sands of Time – 2:36
8. Pestilence and Plague – 5:08
9. Death – 7:33
10. Peace – 2:21
11. Conquest – 4:42
12. Lost Love – 4:28
13. Persecution – 6:34

Disco 2
1. Solitude – 1:22
2. Exiled – 6:32
3. Alone – 7:50
4. Shadows in the Flame – 1:10
5. Visions – 5:28
6. Hope – 2:09
7. New Beginnings – 4:56
8. Calm Before the Storm – 2:05
9. Nostradamus – 6:46
10. Future of Mankind – 8:29

Rob Halford – Vocals
Glenn Tipton – Guitars
K.K Downing – Guitars
Scott Travis – Drums
Ian Hill – Bass

judas priest nostradamus 2¿Qué se puede decir acerca de una de las bandas más grandes que ha dado el mundo del metal en toda su historia? Pues se puede decir, por ejemplo, que siguen tirando del carro, a sus años, sin bajar la guardia. Y aquí está este magnífico Nostradamus para demostrarlo. Se puede decir que nunca han repetido disco, que son unos grandes compositores, que son gente honesta, para con ellos mismos y para con su público. Se pueden decir muchas más cosas, pero todo se resume en una sola: Judas Priest. Cuando oyes este nombre sabes lo que tienes delante, metal de calidad y actitud, nada de poses ni artificios. 

Muchos han criticado a la banda por este album doble, porque se aparta de su sonido más heavy y no sé que otras tonterías. Esta es una obra conceptual, entorno a la figura del visionario del siglo XVI, Michel de Nostredame, más conocido como Nostradamus. Casi todo el mundo sabe su historia pero nadie ha sido capaz de contarla con una apuesta sonora como la que hace JP. Se trata de dos discos, y como tal hay que escucharlos, uno detrás del otro y meditando sobre el sentido de la vida, de rodillas si hace falta, y dando gracias a los dioses del metal porque una banda que lo tiene todo hecho, como Judas Priest, se arriesguen a sacar un disco como éste, cuando lo más fácil hubiera sido publicar otro Angel of Retribution o similar. 

Este es también, más que posiblemente, el último album que grabó y grabará el señor KK Downing con los Judas, ya que en 2011 anunciaba su salida de la banda. 

Así pues, ya han pasado unos 5 años desde la edición de este disco, y parece que aún fue ayer. Es un disco que tengo en gran estima, siendo para mí una prueba más de la grandeza de los británicos. Siempre lo escucho del tirón, de otra forma pierde mucho de su sentido y de su esencia. El primer disco es más cañero que el segundo, pero me quedo claramente con el segundo. Temas como Exiled o Alone me ponen los pelos de punta y me llevan a otra dimensión y para colofón de este segundo disco está ese trallazo que es Nostradamus, que comienza con ese grito marca de la casa de Halford que parece que se lo estaba reservando en todo el disco para soltarlo en el momento adecuado, pleno en la diana. 

El disco es muy complejo, es realmente como si estuvieras ante una representación teatral. Tiene interludios instrumentales a modo de introducción entre muchas canciones, algo que ayuda de manera muy positiva a crear una atmósfera de misterio y transcendencia a lo largo de todo el disco. Las canciones, como siempre, lucen una composición trabajada, pero más si cabe en este caso, con temas muy largos, con grandes pasajes instrumentales, algunos agresivos, otros más emotivos. Las guitarras hacen un trabajo espectacular, solos inspirados, riffs a lo Judas de toda la vida y pasajes melódicos estupendos. Hay teclados que ayudan también a recrear la atmósfera de la historia. Y hay un señor que es el auténtico amo de los tablados, el señor Halford, que sabe en cada momento que matiz de su voz debe usar y que transmite sensaciones como ninguno. 

Todo junto, tenemos un disco doble que para nada se hace pesado como piensan algunos. Evidentemente, si lo que te va es la caña por la caña, el doble bombo o los ritmos speedicos sin pausa, no pierdas el tiempo y píllate un disco de Avantasia o cualquier powermetalada al uso, porque este es un disco para saborear en el sofá o tirado en cama, con caña pero también con pausas, medios tiempos, baladas deliciosas y lucimiento instrumental y vocal. 

En su día la propia banda hablaba de la posibilidad de tocar en directo los dos discos al completo, algo que al final se quedó en nada, por desgracia. De hecho, en directo dejaron fuera temas fundamentales del disco, pero esto es lo que hay y con ello hay que contentarse. 

Seguimos esperando el nuevo y, probablemente, último disco de la banda, ya sin K.K., pero seguro que repleto de himnos, pues ya han dicho que va a sonar a clásico por los cuatro costados. 

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