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MANILLA ROAD – Crystal Logic (1983)

by Vpower

USA
Epic Metal

manilla road 31. Prologue
2. Necropolis
3. Crystal Logic
4. Feeling Free Again
5. The Riddle Master
6. The Ram
7. The Veils of Negative Existence
8. Dreams of Eschaton
9. Epilogue

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Mark Shelton – Guitars, Vocals
Scott Park – Bass
Rick Fisher – Drums

Creo que sin miedo a equivocarnos podemos afirmar que Crystal Logic es una de las piedras angulares de este deporte y modo de vida llamado Metal. Junto a joyas por todos conocidas de Black Sabbath, Judas, Deep Purple y otro puñado de bandas, los Manilla Road merecen por su influencia en el mundo del metal estar entre los elegidos para la gloria eterna.

Manilla Road publicó en 1980 su primer álbum, Invasion, que llevaba un rollito bastante setentero y sicodélico. Posteriormente publicaron Metal que iba ya en la dirección de lo que sería el sonido clásico de Manilla, sonido que se asentaría en todo su esplendor con el discazo que hoy presentamos. Porque con Crystal Logic se plasma el sonido más clásico de esta banda de culto, un sonido con un poco de todo, no es fácil ponerle una única etiqueta a estos señores. Su música tiene elementos del heavy más clásico pero también del thrash y, por qué no?, también elementos guturales que luego serían habituales en sonidos más extremos, además por supuesto de pasajes muy melódicos, coros y la madre que los parió. Quizás por arriesgarse y hacer la tontería de poner una sola etiqueta, este Crystal Logic sería metal progresivo de los 80, cuando este estilo aún se estaba definiendo, unos Queensryche pero con más mala baba, con más fuerza y caña. Posteriormente publicarían discos también míticos como el The Deluge o Mystification donde el componente thrash es mucho más denso. Por eso me gusta tanto este Crystal Logic, porque es un disco muy equilibrado, que tiene cada ingrediente de caña, melodía y desfase en su justa medida, la alquimia perfecta. Para mí, sin duda, el mejor disco underground de todos los tiempos, y que me perdonen los Manilla Road por decir que son una banda under, si se enteran en Konishofen no me dejan entrar en el próximo KIT 🙂

Analicemos brevemente las canciones, aunque la verdad es que cualquier comentario se queda romo y escaso, no se puede describir con palabras la magia que se desprende durante todo el disco, hay que escucharlo señores, sin más. Eso sí, una advertencia: si no tienes un bagaje metalero mínimo y por ello entiéndase que tienes una discoteca (sea en mp3, cds o vynilo, me la pela) suficientemente amplia, es decir, tienes una cultura metalera que rebasa la mierda que te venden en las revistas, entonces es posible que no le saques todo el jugo a este disco (si no te gusta tú mismo, cada cual tiene sus preferencias), pero si no tienes esa mochila de horas y discos de metal a tus espaldas lo más probable es que no entiendas ni aprecies esta joya que te presento. En este último caso, haz un “post it” tal que así: escuchar Crystal Logic dentro de 5 o 10 años.

Necropolis es un tema con mucho ritmo, cavernícola como todos los del disco pero que no da lugar al reposo, con la omnipresente voz de Mark y unas guitarras enfermizas, viciosas, una deliciosa pesadilla que te perseguirá desde que la pongas, un comienzo grande para un disco enorme.

Flaming Metal System empieza con un punteo de guitarras, sin más acompañamiento, brutal, un gong y entra la base rítmica con un riff demoledor. Señores, tema de sombrero, posiblemente una de las mejores del disco, si no la mejor, una bonus que agradecemos de rodillas. La voz nasal de Shelton nos conquista desde el primer momento y cuando no canta le atiza a la guitarra dejándonos sin aliento. Este es un tema rápido pero no thrashero, con mucha actitud, de esos que gusta representar sobre las tablas, da mucho juego y el estribillo es la leche. Solo de la casa Shelton, trade mark, de esos que no se acaba nunca, afortunadamente, porque podríamos seguir con la sonrisa tonta en la cara por toda la eternidad. Increíble que este tema no constara en la edición original, por suerte se ha reparado ese craso error.

Crystal Logic. Buff, qué decir? Las palabras se quedan cortas. Empieza con un sonido lastimero de guitarras que parece que sollozan para acto seguido meter una rápida batería y la voz de Shelton entonando rápido la letra: crystal….looooogic!! crystal….looooogic! caña, caña, caña! calidad, calidad, calidad! Nos lo dice Shelton: look inside, crystal logic is what you find. Si no miras nunca lo encontraras, o como dirían los Holocaust: “lo llevo en la sangre y me gustaría dártelo si pudiese…”. Solo mágico, parte lenta, luego parte con rever a tope de poner los pelos de punta acabando en un riff delicioso, crystal logic.

Feeling free again empieza con un riff escalofriante y velocísimo, para luego adaptarse a un ritmo macarrilla muy a tono con el título de la canción, quién me va a parar ahora? Solo de guitarra muy hard rockerillo.

The Riddle Master es un medio tiempo, la más pausada en lo que va de disco, con unas voces de Shelton espectaculares, lo mejor de la canción, increíble como cantaba este tío hasta que se le rompió la garganta. Cuando queda aproximadamente 1 minuto para que acabe el tema este se embala y acaba con un ataque a degüello y la voz de Shark muy rasgada. Mucha clase.

The Ram sube un peldaño la velocidad con respecto a la anterior y la voz nasal de Shark nos arrastra como si tuviese un imán para hacernos un amago de solo infernal, es sólo un aviso, ritmo a medio galope otra vez y de nuevo cambio de ritmo, acelerando la canción y enganchando con un punteo veloz pero siempre con un feeling espectacular, el que le sabe siempre imprimir Shelton a su guitarra, espectacular tema, se sale de los cánones trillados.

The Veils of Negative Existence empieza con unas guitarras muy oscuras y un grito de Shelton que me recuerda mucho al también único vocalista de Cirith Ungol, Tim Baker, pronto nos van perfilando el estribillo de la canción que es oro puro. Relajación en el ritmo momentánea, capitaneada por una combinación de voz rasgada y potente con otra melodiosa, pero realmente este hombre puede ofrecernos estas dos caras? Sí puede, sí. El solo es doloroso y placentero, lacerante, un lamento eléctrico que se te cuela hasta los tuétanos. El último minuto nos ofrece un pasaje apocalíptico, enfermizo, sicodélico, con voces que parecen llevarnos a la locura o a otras dimensiones…

Dreams of Eschaton es la canción más larga del disco con diferencia, más de 10 minutos. Empieza con una guitarra acústica y desprende magia desde el primer acorde, se avecinan 10 minutos de gloria. Es quizás un tema que en sus primeros 2 minutos nos da una pista de lo que serían los Manilla posteriores a su época thrashera, ya tirando hacia los 90 y el nuevo siglo. Después de ese interludio el tema vuelve a las andadas de los anteriores, para qué decir más? Bueno, va, sólo añadir que el solo de guitarra es antológico, el mejor del disco, no sé cuántos minutos dura porque se enrosca en sí mismo cual serpiente. Delicioso.

Las palabras me limitan, escúchalo o muere.

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