Web de Metal OMEN – Warning of Danger (1985) – METALBROTHERS.ES – Todo el Metal – All about Metal

OMEN – Warning of Danger (1985)

by Vpower

USA
Power Metal

omen danger 11. Warning of Danger   [04:25]
2. March On   [04:04]
3. Ruby Eyes (of the Serpent)   [03:49]
4. Don’t Fear the Night [05:04]
5. V.B.P [04:54] instrumental
6. Premonition   [01:47] instrumental
7. Termination   [03:33]
8. Make Me Your King [03:50]
9. Red Horizon [03:38]
10. Hell’s Gates   [05:42]

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J.D. Kimball (R.I.P. 2003) – Vocals
Kenny Powell –  Guitars
Jody Henry – Bass
Steve Wittig – Drums

omen battle cry 2Cuando escuchamos los primeros acordes de Warning of Danger y la voz cavernosa de Kimball revolucionando la canción respiramos tranquilos y sabemos que, sólo un año después, las cosas siguen donde las habíamos dejado en el anterior y magnífico Battle Cry. Realmente este tema podría estar en medio de aquel enorme disco debut y sería uno de los temazos del disco, con un estribillo de esos que se corean hasta el infierno y unas guitarras agresivas y de ritmos superpegadizos.

March On es otro tema que pone los pelos de punta, muy marcado por una batería a media velocidad pero con una enorme presencia y un riff que se pega como una lapa, tiene en sus inicios un rollito Cirith Ungol que me hace temblar las piernas. Es un himno en toda regla, metal warriors y toda la parafernalia al uso, un tema que culmina un solo de guitarra espléndido, muy a lo power metal americano, con velocidad y melodía, sombrerazo y brindis al sol y a la luna.

A estas alturas ya estamos totalmente seguros que Battle Cry no fue un sueño de verano y que estos tipos han venido para quedarse, no sabíamos entonces por cuánto tiempo, pero con dos discos inmortales, clásicos, se quedarán por toda la eternidad. Un sonido característico basado en guitarras muy power épicas y una base rítmica clásica a más no poder que combina perfectamente los medios tiempos con la velocidad y las obligadas paradas para crear atmósfera y dar entrada a los solos. Omen all the way, uh yeah. Ruby Eyes es otro tema en la misma línea, un poco más veloz que el anterior, con Kimball bordándolo y llevándonos en volandas hasta un estribillo, como siempre, adictivo. Riffs previos y punteo muy a lo Maiden de la grandes ocasiones.

Don’t fear the night abre con un Kimball muy melódico en registros que contrastan con su voz más rasgada y habitual, es la intro del tema que cambia luego a una cabalgada clásica del grupo, estribillo marca de la casa, solo de guitarra con extra de queso y a correr.

Los dos siguientes temas son instrumentales, especialmente VBP, ya que el 6º se puede considerar una intro al 7º tema. En VBP se marcan un homenaje a sí mismos, para dejar claro que además de la enorme y alargada sombra de Kimball hay mucha chicha detrás de cada instrumento. Una pieza instrumental a cañón, power metal americano en la vena de Liege Lord o unos Helstar ochenteros, speed, speed, speed…

Después de esa pequeña pausa instrumental, que para nada se hace pesada, nos encontramos con Termination que es un furibundo ataque a lo take no prisoners por parte de este excelente cuarteto, la canción más veloz del disco y con un deje a los Manilla Road más thrashers, uno de los temazos del disco, breve pero intenso a más no poder. Es el tema más corto del disco pero a mí es el que más on fire me pone.

Y no es que estos tipos tuviesen sólo mucha clase, es que además saben jugar con los tiempos, igual que hacen los buenos equipos de basket, estos chicos sabían cuando hay que acelerar y cuando meter una marcha más corta, de manera que la atención del público no se pierda, que somos muy dados a evaporarnos en cuanto nos dejan dos minutos a nuestra bola. Así que después de la canción más cañera nos bajan las pulsaciones con un medio tiempo. Make me your king es un tema con garra pese a todo y con una parada para luego lanzarse a cabalgar y a soñar con un punteo extraspeedico que es para ponerse en pie y volverse al ritmo pausado previo. Larga vida a Omen.

Red Horizon es otro tema muy en la línea de Termination, velocidad por un tubo pero sin perder la épica ni la lírica que diría el estudioso. Y el disco se cierra con el tema más largo, Hell’s Gates, que se inicia con una guitarra a capela épica riffeando y punteando, para que entre Kimball con su voz a toda potencia, como lanzándonos con toda la gravedad de la que es posible su última arenga, realmente parece que las puertas del infierno se fuesen a abrir de un momento a otro. Un tema cargado de oscuridad y tensión, no hay mejor manera de cerrar esta gran obra.

En definitiva, con este segundo disco los Omen confirmaban su candidatura como una de las bandas under más brillantes, son sus dos joyas más grandes en mi opinión, que dejaban el listón a un nivel altísimo y una herencia para toda la eternidad. Creo que Battle Cry le gana a los puntos a este magnífico disco, quizás las canciones en el primero están un poco más redondeadas en cuanto a feeling, es un disco más vasto, menos pulido y más electrizante, pero ya digo que hilando muy fino y poniéndose exquisito, porque ambos discos son de traca. 

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