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ALGHAZANTH – Eight Coffin Nails (2018)

by Jordi Thunder

Finlandia
Black Metal Sinfónico

Alghazanth 11. Self-Exiled
2. Facing the North
3. Aureate Water
4. The Upright Road
5. At Their Table
6. The Foe of Many Masks
7. Twice Eleven
8. Pohjoinen
9. To Flames the Flesh

.

Thasmorg – vocals & bass
Mordant – guitars
Vexd – guitars
Gorath Moonthorn – drums
Trollhorn – keyboards

Alghazanth es una banda de Finlandia creada en 1995, muchos años de experiencia acumulada. El nombre de la banda viene dado por el batería de la banda que tuvo un sueño donde “él era el portador de la muerte en la forma de un lobo blanco” más o menos, eso significa su nombre.

Después de tres demos debutaron con un split en 1998 compartiendo temas con Enochian Crescent, Ravendusk y Throes of a Dawn. Su primer álbum fue editado en 1999 y su momento cumbre vino en el 2001 cuando lanzaron el álbum “Osiris – Typhon Unmasked” que les lanzó a la fama mundial (dentro del Underground se entiende, pero somos ya una comunidad internacional que cada vez es más grande y menos Under).

En cambio sus dos últimos álbumes no fueron muy bien acogidos por una parte del público, hablo de “Vinum Intus” lanzado en el 2011 y sobre todo de “The Three-Faced Pilgrim” del 2013, porque una parte del sector metalero los tildaba de blandos, buscaron otras motivaciones y a su público les extrañó el cambio, aunque tampoco era un cambio radical ni muchísimo menos.

Básicamente la formación sigue siendo la misma, salvo la incorporación de Mordant a las guitarras en el 2013 que procede de True Black Dawn. Es curioso… aunque bueno, en el Black Metal suele ser habitual, pero esta banda lleva desde 1995 hasta nuestros días con el mismo sello, Woodcut Records, uno de los sellos más importantes del país.

Podemos comparar el sonido de la banda con otras como Limbonic Art, Emperor, Carach Angren, Anorexia Nervosa, Apostasy o Atritas. También hay que decir que esta banda creó escuela.

La producción hoy en día es la que resulta fundamental a la hora de escuchar un álbum y más dentro del Black Metal. Contamos con una producción muy sucia que otorga a temas como To Flames the Flesh, At Their Table o Aureate Water ese clasicismo de antaño, es como regresar a los tiempos del Inner Circle.

Hay temas de puro Black/Raw, está claro que quieren rescatar a todos esos fans que dejaron por el camino y temas como Self-Exiled o Pohjoinen van por ese sentido. En el intento de regresar a las raíces no ya del género sino de su carrera.

Esta banda en esta nueva aventura mezcla los viejos himnos de antaño con su época más sinfónica y apagada. Pero no es un metal sinfónico demasiado evidente, quiero decir que no lo abarca todo y cede su protagonismo a lo esencial que es el Black Metal.

Rozando el Pagan Metal en ocasiones con unos riffs elaborados y muy épicos, en otros momentos dándole de lleno al Black Raw y con ese toque sinfónico, mezclando pasajes veloces con otros más lentos. Lo que más me llama la atención del álbum es la atmósfera tan sombría y deprimente que presenta, que es todo un logro. Este álbum es muy superior a los dos anteriores y les devuelve al buen camino, es como regresar al 2008 con el álbum “Wreath of Thevetat”, la buena senda.

Puntuación: 7,75/10

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