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ANVIL – Legal At Last (2020)

by Vpower

Canadá
Heavy Metal

1. Legal At Last
2. Nabbed In Nebraska
3. Chemtrails
4. Gasoline
5. I’m Alive
6. Taking To The Wall
7. Glass House
8. Plastic In Paradise
9. Bottom Line
10. Food For The Vulture
11. When All’s Been Said And Done
12. No Time (Bonus Track)

Robb Reiner – Drums
Steve “Lips” Kudlow – Guitars, Vocals
Chris Robertson – Bass

Lo nuevo de Anvil sale el día de San Valentín el 14 de febrero, de ahí la portada de este álbum que sale a través de AFM Records y que cuenta con la producción de Martin Pfeiffer (batería de Vanize y Fatal Embrace y en los últimos años metido en las labores de producción) es el 18 álbum de su carrera. Los Anvil son una banda canadiense procedente de Toronto y creada en 1981, siguen comandados por el incombustible Lips.

Anvil…. es Anvil, esa es la mejor definición para esta banda. Escucho Legal At Last y es un rock divertido y acelerado con elementos de los Motörhead, quizás sea de lo más destacable del álbum…. y suena a más de lo mismo. Nabbed In Nebraska es un tema que busca de nueva esa complicidad de lo más sencillo y lo más expeditivo a la vez, la esencia del metal y del rock, otra mezcla entre Judas Priest y Motörhead. La producción es muy buena pero a nivel vocal este es el peor álbum de la carrera de Lips, su voz dio un bajonazo muy importante y los coros son flojos y no disimulan la escasa potencia vocal de Lips.

Los últimos años para Anvil no han sido satisfactorios y este álbum sigue por la misma tónica, temas como Chemtrails están al alcance de cualquier banda debutante de cualquier rincón del mundo…. una banda creada en 1981 no se puede permitir el lujo de sacar temas tan mediocres como este. Lo mismo digo del tema Gasoline. Un medio tiempo lento que pretende tener la esencia de los Black Sabbath, completamente descafeinado, previsible sin energía y carente de calidad, cuyo único interés radica en el trabajo de su batería Robb Reiner que es quién salva un poco el nuevo naufragio de Anvil.

I’m Alive es un rock simple pero alegre y poco más que decir, me gusta la producción, quizás es una de las más potentes de toda la carrera de Anvil…. pero es que si no hay ideas…. oye, pues no hay ideas, por mucha producción potente que tengas no te van a sacar brillo a unos temas que carecen de brillo, carisma y técnica.

Talking To The Wall pretende seguir la senda oscura de nuevo y emular de nuevo a los Black Sabbath. Falta brutal de feeling, sin gusto alguno con ritmos sencillos que prolongan y no les llevan a ningún lado. Solos de guitarra por poner que no aportan nada, el disco no puede ser más descafeinado.

Glass House es de lo poco destacable dentro de este trabajo tan flojo, de nuevo Robb Reiner y su labor a la batería vuelve a ser lo más potente, este es un tema que recuerda en todo a los Accept en los tiempos de Udo, con un cantante más potente quizás hubiera sido este un buen tema pero con la voz actual de Lips pues no sabe a nada.

De los temas lentos me quedo con Plastic In Paradise como el más aguerrido de todos y de los pocos que tiene un trabajo de guitarra con cierto interés, al menos el riff genera cierta intensidad de nuevo a caballo entre Black Sabbath / Pentagram y cía. pero sin desarrollar las buenas ideas, prolongando esas sensaciones hasta el final y así acaban matando las pocas buenas ideas que tiene este trabajo.

Con Bottom Line más de lo mismo, es de esos temas de relleno… el problema es que todos los temas de este álbum son puro relleno. Food For The Volture nos recuerda que por muy mal que les vaya siguen siendo los Anvil y algún momento potente siempre son capaces de sacar adelante, el tema más Speedico y más agresivo de todo el trabajo pero un tema flojo, como todos.

Vamos a ser sinceros. Anvil es Anvil…. pues sí. Llevan toda la vida en esto y se les tiene cariño. Nunca fue una banda que sonara con personalidad, jamás tuvieron demasiada calidad, ni feeling, ni técnica, pero se les perdona. Solo tienen un buen álbum en toda su carrera el Metal on Metal del 81 y los dos siguientes pues también se les puede considerar buenos, el resto de su discografía está cogida con pinzas.

Los Anvil necesitan un empuje, en los noventa sacaron tres álbumes seguidos plagados de fuerza y parecía que habían encontrado el camino y necesitaban volver a esa época. Los últimos tres álbumes de Anvil ya eran de piloto automático pero a este Legal At Last es que ya no se le puede justificar de ninguna de las maneras. Esto es sacar álbum por sacar álbum, el silencio les beneficia, ya tienen suficiente material para girar durante toda su vida sin necesidad de sacar álbumes como este que no aportan absolutamente nada, sin calidad, sin feeling con un puñado de temas que cualquier banda debutante en su local de ensayo son capaces de mejorar. Ya no hay justificación posible para Anvil, antes sobrevivieron como pudieron pero es que su última época es infumable, ya con todas las letras. Lips debería reflexionar y dedicarse al directo en vez de sacar discos, salvo que tenga una idea diferente pero seguir este camino le perjudica y les lleva al borde del abismo.

Feeling: 1/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 2/5
Producción: 4/5

Puntuación: 2,25/10

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