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CONTROL TECH – No War (2020)

by Jordi Thunder

Kazajistán
Groove

1. No War
2. Tough Life
3. Doom Song

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Aslan Ismailow – Bajo
Alexander Fjodorow – Batería
Oleg Moroz – Guitarra
Walentin Asrjakow – Cantante, Guitarra

Antigua república Soviética, Kazajistán está ubicado en la Asia Central. Es el noveno país más grande del mundo pero uno de los menos poblados, país dominado por desiertos, taigas, llanuras, estepas… y con el mar de Aral y el Caspio en su interior. Pueblo curioso y hospitalario de tradición nómada y en el que la religión dominante es el Islam, pero con el boom del petróleo el país se está occidentalizando y no es de extrañar que florezca una escena metalera interesante, la banda del país más conocida a nivel internacional son los Holy Dragons de Heavy/Power.

Esta banda, los Control Tech se crearon en el 2017 en Almaty y es una banda de Groove. No War es un corte que me recuerda a los Fight de Halford (infravalorados en mi humilde opinión, sobre todo su segundo álbum). Pero estos kazajos ni tienen el feeling ni la calidad de los Fight, el trabajo vocal cuesta hacerse con él, hay dos voces una muy teatral casi en susurro y otra gutural, me sobra la primera.

Si el primer tema resulta difícil de digerir, Tough Life es todavía peor. Hay momentos donde no sabes directamente lo que quieren hacer, efectivamente hay Groove en sus composiciones pero le intentan dar un toque de Metal Industrial y otro de Rock Alternativo el resultado es una mezcla extravagante de un tema que se hace excesivamente largo y que no tiene ninguna dirección.

Uno de los problemas de esta banda es que no sabe hilvanar bien los cambios de ritmo y se desconecta lo que pasa en Doom Song que también es común a los otros dos anteriores temas. En este corte la banda tiene sus buenos momentos, de nuevo sin definir su estilo, en esta ocasión con una especie de Groove, de Hardcore y Thrash que en el estribillo (que es lo más destacado del tema) recuerda un poco a la brutalidad del Jugulator de los Judas Priest (que a día de hoy, me sigue pareciendo uno de los álbumes más brutales de todos los tiempos). El caso es que se agradece sus buenas intenciones, está muy bien eso de que busquen su propio sonido, que escarben para tratar de ofrecer algo más o menos creativo pero se queda en solo eso, buenas intenciones pues el resultado final, de momento, no es el más indicado.

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