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KAMELOT – The Shadow Theory (2018)

by Alba

USA
Power Metal, Sinfónico

kamelot11. The Mission  (01:30)
2. Phantom Divine (Shadow Empire)  (04:05)
3. Ravenlight  (03:37)
4. Amnesiac  (03:40)
5. Burns to Embrace  (05:53)
6. In Twilight Hours  (04:15)
7. Kevlar Skin  (04:05)
8. Static  (03:58)
9. Mindfall Remedy  (03:22)
10. Stories Unheard  (04:24)
11. Vespertine (My Crimson Bride)  (03:58)
12. The Proud and the Broken  (06:24)
13. Ministrium (Shadow Key)  (03:02)

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Sean Tibbetts – bass
Thomas Youngblood – guitars
Oliver Palotai – keys, orchestrations
Tommy Karevik – vocals
Johan Nunez – drums

Nuevo disco de esta longeva banda de power metal, uno de los grandes nombres que todavía sobreviven en este estilo, aunque no viva sus mejores momentos, esos ya pasaron y tenían al señor Khan al frente del micro, que claramente marcaba la diferencia. Pese a todo es una banda que sigue teniendo éxito a nivel internacional, así que veamos qué tienen que ofrecer en esta nueva obra.

kamelot2Tras la típica intro de rollo sinfónico llega el primer tema Phantom Divine, un tema muy típico de la banda en estos últimos años, el doble bombo y los ritmos power a tope, pero sin mayor historia, parece un refrito de tantos otros temas similares que han hecho antes, el solo es de lo más normalito.

Ravenlight es un medio tiempo muy blandito y sin personalidad, tirando de melodías, no especialmente logradas, y rollo comercial, resulta soso y el intercambio de solos parece metido por obligación, mal empieza la cosa. Y Amnesiac no le pone remedio sino que empeora las sensaciones que ya deja el disco desde un principio, un tema con mucha presencia de groove y electrónica, repetitivo, sin inspiración y tratando de buscar un estribillo que enganche, no lo logran.

Burns to Embrace empieza lento y lleva un estilo entre sinfónico y de folk metal pero es tan superficial que me acaba recordando los pasajes más acaramelados y empalagosos del Titanic de DiCaprio, es un tema como el inicio de este disco, es decir, vulgar y al alcance de muchas bandas sin el gran nombre que estos tienen, sólo me parecen interesantes los coros hacia el final del tema imitando el estilo de los que aparecen en ese disco eterno que es The wall, del gran Pink Floyd.

In Twilight Hours es la primera balada del disco, mucha presencia de teclados pero falta totalmente de inspiración, no es que sean mancos pero es como si llevasen unos tapones en los oídos, los temas carecen de gancho y pegada. Si antes alababa los coros del tema precedente en este resultan infantiles, solo el punteo nos saca un poco de la mediocridad.

Kevlar Skin es un power metal marca de la casa, por lo menos suena a lo que te esperas de la banda, sin que sea ningún temazo y aquí es donde se nota la gran diferencia entre un vocalista carismático como era Khan y un buen cantante como es Tommy Karevik, Khan convertía el agua en vino y un tema normalito como este en un tema adictivo.

Nuevo palo en las ruedas de este soporífero disco con Static, nueva balada y más aburrida que la anterior, que ya se las traía. Pero cuando piensas que ya lo has oído todo llega un tema ridículo como Mindfall Remedy, un cruce entre unos poperos Lordi y unos Kamelot en horas bajas, el recurso a las voces guturales de salón, no unas guturales con agresividad, es la puntilla del tema, eso sí, al menos el punteo sí que está logrado. El disco carece totalmente de pulso y Stories Unheard es justo lo que faltaba para matar al enfermo, batacazo absoluto.

Recuperan el pulso con Vespertine, power sinfónico al estilo de bandas muy melódicas y con unos arreglos sinfónicos bien elaborados que les acercan a los mejores Rhapsody, sin duda de lo poco salvable de este disco, un tema que además hace gala de un buen guitarreo. Por fin parece que toman aire y siguen esa buena línea con el tema más largo del disco, The Proud and the Broken, pero un power con demasiados parones para mi gusto que lo único que hacen es cortar el ritmo y atrancar el tema. Y por fin llega la buena noticia con Ministrium, una especie de outro sinfónica que, oh sí, por fin pone punto final a este soporífero, anestesiante y totalmente falto de inspiración disco de esta banda más internacional que americana pero en horas irremediablemente bajas. Esperemos que se recuperen del bache compositivo en su próxima obra.

Puntuación: 4,25/10

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7 Comentarios

  1. Minos

    Decir que Tommy Karevik solo es un buen cantante… Ejem, se nota que no has escuchado a Seventh Wonder.

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    1. Criss

      Ya está publicado, no lo vamos a publicar repetido. Un saludo.

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  2. Minos

    Dicho sea de paso Kamelot nunca me gustó.

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  3. Pitu

    Khan me parece muy superior a Tommy y Tommy es bueno, pero Khan estaba entre la élite en aquella época. Es como todo hay gente buena y luego hay gente que se sale de las estadísticas y Khan era uno de esos. Por cierto, no estaría de más ahora que vuelven que reeditasen la discografía de los Conception porque están por ahí a precios desorbitados

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  4. Minos

    Que cante Khan lo que canta Karevik en Seventh Winder y entonces hablamos de superiodidad.

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  5. Wayne

    Es un buen cantante, sobre todo en estudio, lo mismo pienso de Jorn, brilla mas en el estudio que en el directo. Pero claro… si lo comparamos con Khan pues no hay color. Es como si comparamos a Halford con Ripper o Al Atkins… no hay color. Por cierto, menudo disco mas flojo de Kamelot, ninguna novedad.

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    1. Minos

      Desde luego que no hay color Karevik le da mil vueltas.

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