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MAYAN – Dhyana (2018)

by Alba

Holanda
Death Sinfónico

mayan 1CD 01:
01. The Rhythm of Freedom
02. Tornado of Thoughts (I Don’t Think Therefore I Am)
03. Saints Don’t Die
04. Dhyana
05. Rebirth from Despair
06. The Power Process
07. The Illusory Self
08. Satori
09. Maya (The Veil of Delusion)
10. The Flaming Rage of God
11. Set Me Free

CD 02:
01. The Rhythm of Freedom (Instrumental)
02. Tornado of Thoughts (I Don’t Think, Therefore I Am) [Instrumental]
03. Saints Don’t Die (Instrumental)
04. Dhyana (Instrumental)
05. Rebirth from Despair (Instrumental)
06. The Power Process (Instrumental)
07. The Illusory Self (Instrumental)
08. Satori (Instrumental)
09. Maya (The Veil of Delusion) [Instrumental]
10. The Flaming Rage of God (Instrumental)
11. Set Me Free (Instrumental)

Ariën van Weesenbeek – Batería
Frank Schiphorst – Guitarra
Jack Driessen – Teclados
Mark Jansen – Cantante, Orquestación
Henning Basse – Cantante
Laura Macrì – Cantante
Merel Bechtold – Guiarra
Roel Käller – Bajo
George Oosthoek – Cantante
Marcela Bovio – Cantante
Elianne – Cello

Mayan es una de esas bandas recientes que acaba gozando de popularidad, han fichado por Nuclear Blast y van a realizar una gira mundial. Es una banda aunque por número casi parecen una orquesta que se dedica al Death Metal sinfónico.

mayan 2Desde tierras holandesas y activos desde el 2018 los Mayan presentan su tercer larga duración. Sinceramente lo basan todo en la voz y el plano instrumental es lo de menos, hay cinco cantantes en esta banda y utilizan coros, pero de las cinco voces solo brilla la voz gutural, porque es la que más se acerca al estilo musical que practica la banda el resto es aderezo metido con calzador y es lo que sucede en The Rhythm of Freedom que se hace bastante pesado por lo sobrecargado que está el tema.

Cuanto más escucho a esta banda menos a Death Metal me suenan. En teoría quieren sonar similares a Ex Deo y Septicflesh pero en temas como Tornado of Thoughts (I Don’t Think Therefore I Am) a lo único que suenan es a una mezcla entre Power metal y death gótico, algo que he escuchado como un centenar de veces, me refiero a este tipo de mezcla.

El sonido de la base rítmica siempre es lineal, siempre tirando de blast beats y doble bombo, pura rutina que no aporta nada. Hay mucha melodía y de Death Metal aquí cada vez queda menos, Saints Don’t Die es un tema que es una mezcla entre Iced Earth y Nightwish.

Por cierto hay una voz femenina de soprano que te recordará a los Therion. Curioso el  tema Dhyana, orientado hacia la música clásica, está claro que la idea de la banda es muy elaborada, pero el gancho es nulo . En este tema combinan el castellano con el inglés en un tema pastoso que no avanza ni para delante ni para atrás con una orquestación que está al alcance de cualquier mesa de mezclas, pero ya sabemos que la Nuclear Blast nos vende muy bien el producto.

El único tema donde hay algún que otro fogonazo de Death Metal a lo Septicflesh es en Rebirth from Despair. Por fin algo de protagonismo para la guitarra pero completamente diluido por el trabajo de la orquestación que para mi gusto es excesivo y lo inunda todo. En este tema aparece la voz gutural pero aparece en tan contadas ocasiones que casi parece otra banda.

The Power Process es un tema muy de hoy en día, cinemático, ambiental, atmosférico, sinfónico y simplemente tirando de voces, vuelven a descolocar después de un tema de Death sinfónico se marcan este tema que está a caballo entre The Gathering, Therion o los Dimmu Borgir, metal comercial genérico.

The Illusory Self arranca con un riff que te engancha pero a mitad del camino aparece un violín y la voz del soprano y la intensidad del tema cae bajo mínimos. A partir de aquí la intensidad baja a los mínimos, porque ya no combinan como hacían antes temas de metal sinfónico con otros de Death Sinfónico, Satori es neoclásico y melancólico y recuerda a los pasajes de piano de los Virgin Steele.

Maya (The Veil of Delusion) trata de recuperar el pulso al trabajo. Está claro que tienen calidad que hay muchas horas de trabajo detrás de este álbum pero la sensación es que son un despilfarro de medios para causar un impacto mínimo en el oyente y es que muchas veces menos es más.

The Flaming Rage of God es un nuevo paso atrás, solo de teclado a lo Sonata Arctica y deathcore en los riffs, cada vez sonando con menos identidad y hasta finalizar con Set Me Free, tema sinfónico, el típico pantallazo donde aparecen los créditos en las películas, muy cinemático.

Este trabajo contiene un segundo cd que contiene los temas instrumentales del álbum donde la banda toca con una orquesta de Praga que a buen recaudo el oyente acabará pasando de él, puro relleno. Un despilfarro de medios con nulo efecto, poca personalidad y sin abarcar ningún estilo en general, eso quizás es lo peor del asunto, la poca personalidad en su idea musical.

Feeling: 3/5
Originalidad: 2/5
Técnica: 2/5
Producción: 2/5

Puntuación: 4/10

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