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STEEL PROPHET – The God Machine (2019)

by Vpower

Estados Unidos
US Power Metal, Heavy

1. The God Machine
2. Crucify
3. Thrashed Relentlessly
4. Dark Mask / Between Love and Hate
5. Damnation Calling
6. Soulhunter
7. Buried and Broken
8. Lucifer / The Devil Inside
9. Fight, Kill
10. Life = Love = God Machine

R.D. Liapakis – Lead & Background Vocals
Steve Kachinsky – Lead & Rhythm Guitar, Keyboards
Jon Paget – Lead Guitar
Vince Dennis – Bass
John ‘JT’ Tarascio – Drums

Los Steel Prophet no necesitan presentación para cualquier metalero que peine canas, y que se precie, porque hay quien solo escucha cuatro grupos y con eso le basta, pero los que gustan de conocer más y más y nunca sacian su sed de buen metal seguro que saben de qué va este grupo. Pero para los que no se hayan iniciado en su música decirles que es una banda clásica del power americano que hunde sus raíces en los años 80, con un lineup actual clásico en el que la más reciente incorporación es la del vocalista Liapakis (Mystic Prophecy), todos los demás son gente que ya estuvieron en los inicios del grupo.

Llevan ya muchos discos a sus espaldas, aunque curiosamente no sacarían su primer disco hasta más de diez años después de haberse formado. A partir de ahí ya tomaron velocidad y se sucedieron los discos, la mayoría de ellos muy apreciados por el público, por cierto. Así que vamos allá con este nuevo disco en su carrera, cinco años de espera desde el último lanzamiento.

The God Machine es un tema de heavy metal americano, es un bombazo sin paliativos, para que os hagáis una idea va en la línea de unos Cage, es decir, potentes riffs y voces. La voz cobra especial importancia pues despliega no sólo matices de base heavy sino que incluso en algunos pasajes le mete un poco de rollo rockero. Un tema de esos que se dice apisonadora.

Crucify es un tema con ritmo machacón , un estribillo que entra pronto y en el que se recrean con asiduidad, solos melódicos y en realidad una estructura rítmica de lo más tradicional. Lo más interesante sin duda viene con la ralentización a mitad de tema para luego meter el típico solo lanzado.

Thrashed Relentlessly desarrolla unos riffs más oscuros y thrashers, ciertamente le sienta bien ese cambio en la dirección del sonido. Pero no se queda ahí la cosa porque la parte del estribillo es muy heavy melódica, así que tenemos un poco un monstruo de dos cabezas. Un tema diría que de rollo Jag Panzer, menos velocidad que en los dos anteriores pero más feeling y un compendio de solos realmente buenos.

Dark Mask tiene un inicio con punteo melódico y luego lleva una onda heavy más tradicional, con riffs típicos del género con su distorsión. El punto más original lo pone Liapakis con una voz de tintes rockeras que te puede recordar a la Lande y que hace que el tema adquiera diversas tonalidades, con un estribillo claramente melódico rockero, les acerca al sonido de unos Fates Warning.

Damnation Calling nos ofrece un dibujo completamente diferente, con su medio tiempo y sus riffs heavy doom apocalípticos nos acerca al legado cada vez más apreciado, como los buenos vinos envejecidos en barrica de roble, de los Black Sabbath con Iommi, especialmente a discos de la factura de Headless Cross o Eternal Idol. De lo mejor del disco, y una vez más hay que darle el crédito que se merece al señor Liapakis, no solo tiene garra sino que además hace gala de una versatilidad envidiable.

Soulhunter vuelve al sonido de power americano, ritmos de cabalgada, riffs rompecuellos y el toque melódico que les gusta dar a sus composiciones y que se manifiesta sobre todo a la hora de meter el estribillo. Solos explosivos y sprint final, quizás acaba resultando un poco cargante la repetición del estribillo.

Buried and Broken es el momento para relajarse en el disco, una balada de heavy rock entre los Whitesnake, los Scorpions pero que esconde truco porque acaban metiendo distorsión y guitarras más potentes, un poco al estilo de las baladas que se sacaban los Iced Earth en sus tiempos dorados. Lucifer poco tiene que ver con el tema anterior, riffs con groove, heavy y punteos melódicos.

Fight, Kill es un power americano al estilo Cage, potentes voces y riffs, con guitarras dobladas antes de meter el solo speedico, vamos el legado de los Judas de toda la vida. Finalizan con uno de los temas más rockeros del disco, si bien le meten bastante distorsión a los riffs para disfrazar un poco ese sonido, pero la cosa está bastante clara, es una pista que les acerca más al hard rock que al heavy.

Lo bueno de estos Steel Prophet es que nunca te fallan, pueden estar más o menos inspirados pero en todo caso siempre saben de qué va esto y no se andan con experimentos. Dicho esto hay que decir que el disco tiene más variedad de la que cabría esperar con esa orientación hard heavy de algunos temas, que no suenan nada mal, y en el que la presencia del nuevo vocalista supongo que tiene bastante peso. Lo que menos me convence es la manía de repetir una y otra vez el estribillo que en algunos momentos acaba resultando un poco cargante al igual que la excesiva producción. No es ni de lejos su mejor disco pero entretiene con creces

Feeling: 3,75/5
Originalidad: 3/5
Técnica: 3,5/5
Producción: 3/5

Puntuación: 7,5/10

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