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THE HERETIC ORDER – Evil Rising (2018)

by Vpower

Inglaterra
Heavy Metal

tray_cards_two_up1. Prelude  (01:21)
2. Evil Rising  (04:24)
3. Unholy War  (04:18)
4. Hate Is Born  (03:26)
5. Omens  (04:14)
6. Mortification of the Flesh  (05:45)
7. Under the Cross of Pain  (04:14)
8. Straight Down (to Hell)  (04:28)
9. The Mask  (05:11)
10. The Forest of the Impaled  (03:16)
11. The Scourge of God  (09:20)
12. Visions  (04:46)

Lord Ragnar Wagner – guitars, vocals
Count Marcel La Vey – guitar
Rotted Skull – bass
Dr Pain – drums

Segundo disco de esta banda británica, el primero fue un auténtico zambombazo, de los mejores debuts que habían salido en aquel 2015, con un heavy claramente influenciado por King Diamond, así que con este segundo disco nos esperábamos la confirmación de las buenas aptitudes de esta banda. Pero cuidado, porque se suele decir que los segundos discos suelen ser los más complicados sobre todo cuando has tenido un inicio brillante.

The-Heretic-Order2La cosa comienza con una intro de tesituras tenebrosas, como cabía esperar. Evil Rising es un medio tiempo con melodías a lo Mercyful Fate y voz en tonos graves y ásperos que combinan bien con el estilo de la banda. Riffs cadenciosos de esos que te hacen mover el cuello y estribillo bien construido, aunque el tema acaba tirando más de la melodía que de la potencia, los solos cumplen.

Unholy War sube la velocidad, hasta ahí todo bien, pero baja el nivel de oscuridad y misterio que solían mostrar en su anterior disco, es decir, falta carisma, tirando más hacia el heavy melódico blando. Afortunadamente los punteos están a muy buen nivel y la base rítmica en este tema suena compacta.

Hate Is Born pone el primer toque de alarma en el disco, algo que ya se venía intuyendo en las dos pistas anteriores pero que ahora se confirma. Y es que al lado de las buenas melodías tirando un poco hacia la ambientación tenebrosa nos encontramos una voz solista y unos coros que son más propios de unos Accept que de una banda que presuma de moverse en las tinieblas del heavy, los solos siguen salvando la papeleta.

Guitarras con un punto sicodélico en Omens, pero de nuevo se quedan a medio camino, suena más comercial que potente y oscura, algo se ha perdido por el camino, estos no son los mismos que editaron el álbum anterior. Con Mortification of the Flesh la cara de pasmo que se me queda es total, acústicas, melodías y voz limpia durante buena parte del tema. Por fin meten un buen cambio de ritmo y unas twin guitars a lo Judas Priest que hace que lances un grito de rabia contenida.

Under the Cross of Pain parece más un tema de Grave Digger que de estos tipos, un heavy melódico comercial donde la voz de Lord Ragnar suena casi a cachondeo. Falta mala leche y potencia y sobren grados de comercialidad. Straight Down es otro medio tiempo, el ritmo predominante en todo el disco y que hace que este se vaya espesando cada vez más debido a la falta de carácter de los temas y la longitud del disco, excesiva a todas luces. De nuevo, el trabajo de guitarras en la parte solista es impecable, pero el resto no acompaña, especialmente la voz, y unos temas con más gancho y fuerza es lo que se echa de menos.

The Mask tiene otro momento de esos que hacen que te preguntes si no te has equivocado al pinchar el disco, una pausa melódica a lo Iron Maiden que no pega ni con cola, excepto con las voces que una vez más suenan planas y sin personalidad. Siguen cayendo en picado con The Forest of the Impaled, el disco se empieza a hacer interminable, con una parte ambiental donde dan un poco la cara pero poco más.

Por si no había bostezado lo suficiente en todo lo que va de disco me dan la puntilla con The Scourge of God un tema de nueve minutos que empieza con unos coros prometedores pero acaba aburriendo al personal con un tema sin dirección y una voz insustancial y anestesiante, dónde quedó la garra y el misterio que le ponían a los temas? Más de lo mismo con Visions, un tiempo lento entre el heavy y el rock, sin chispa alguna, escuchar para creer. Sólo el buen trabajo en las partes de guitarra, especialmente en los punteos, donde dejan constancia de su calidad, salva al disco de la debacle total, pero viendo eso te das cuenta de que han echado el disco por la borda incomprensiblemente, con una actuación en el micro lamentable, una composición en los temas más propia de bandas comerciales y de heavy melódico y una falta de garra total. Gran decepción.

Puntuación: 5,75/10

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