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W.A.S.P. – ReIdolized (The Soundtrack to The Crimson Idol) (2018)

by Alba

USA
Heavy Metal

wasp 1Disc One:
1. The Titanic Overture
2. The Invisible Boy
3. Arena of Pleasure
4. Chainsaw Charlie (Murders in the new Morgue)
5. The Gypsy Meets the Boy
6. Michael’s Song
7. Miss You
8. Doctor Rockter

Disc Two:
1. I Am One
2. The Idol
3. Hold On to My Heart
4. Hey Mama
5. The Lost Boy
6. The Peace
7. Show Time
8. The Great Misconceptions of Me

Blackie Lawless – Cantante, Guitarra, Teclado
Mike Duda – Bajo
Doug Blair – Guitarra
Aquiles Priester – Batería

Habría que hablar primero qué supuso el The Crimson Idol para los Wasp. The Crimson Idol fue editado en 1992, supuso el momento más álgido en su carrera y también el fin de la edad clásica y dorada de la banda. Es un trabajo que narra una historia conceptual sobre un muchacho con muchos desengaños y desafectos familiares que se acaba convirtiendo en una estrella del rock, una historia que Blackie Lawless nos quiere hacer creer que es la historia de su vida, al menos cuando salió el álbum, algo que no tiene nada que ver con la realidad pues el señor Steven Edward Duren (Blackie Lawless) siempre mantuvo una gran relación con sus padres, pero ya sabemos como se las gasta.

WASPChris Holmes salió de la banda en 1989 harto de Blackie pero aún regresaría en el 95 por dinero. Para este trabajo que fue grabado en Los Ángeles, Blackie contó con la colaboración de Bob Kulick y Doug Aldrich a las guitarras como músicos de sesión, Stet Howland a la batería y Frankie Banalli. Blackie se ocupó de toda la composición de los temas, de la producción, de la guitarra rítmica, el bajo y el teclado. En realidad el modus operandi de la banda cambió radicalmente a partir de este momento. A partir de este momento dejaron de ser los Wasp para convertirse en la banda de Blackie Lawless.

Es el mejor álbum de toda su carrera y de largo, un álbum tocado por una varita mágica. Melodía exquisita y envolvente, pasajes muy metaleros… lo tiene absolutamente todo y te tiene enganchado de principio a fin… es emocionante, esa es la clave.

El inicio de este álbum simplemente solo puede ser calificado como mágico. The Titanic Overture ya nos pone los pelos de punta con su melodía acústica para luego darnos una sacudida eléctrica con The Invisible Boy y seguir tocando el cielo con los dedos con Arena to Pleasure y es que es todo el álbum así, melodía con garra por la que no han pasado los años, es más, este álbum sigue estando tan vigente como en su fecha de edición.

Pero ahora estamos en el 2018 y ya nada es ni mínimamente parecido, ni para Wasp ni para Blackie Lawless. Después de ese trabajo editó K.F.D, Helldorado y Still Not Black Enough, a mil años luz de este The Crimson Idol y de los anteriores álbumes a The Crimson Idol.

El resto de álbumes de los Wasp, pues suenan todos iguales. Tengo la sensación de que está siempre lanzando el mismo álbum una y otra vez pero con diferentes títulos, una auténtica tomadura de pelo y es porque Blackie no superó nunca este álbum, se quedó en 1992. Todos los trabajos posteriores al Helldorado tratan de regresar una y otra vez y sin ningún éxito a The Crimson Idol.

En el 2017 y 2018 se giró tocando todos los temas de The Crimson Idol y los músicos que grabaron este álbum se intentaron subir al carro por dinero, pero Blackie no quiere saber nada de nadie y sigue con sus músicos de paja, que siempre están en la sombra y le ceden todo el protagonismo.

Ahora lanza este ReIdolized, editado el 2 de febrero por el sello Napalm Records. Es editado en todos los formatos digitales, incluyendo seis pistas que no fueron incluidas en el formato original (no seis canciones, sino seis fragmentos de canción que es diferente). Incluye también una película de 60 minutos que permaneció inédita hasta ahora. Una película que cuenta el auge y caída de Jonathan Aaron Steele, por primera vez película y música unidas.

En realidad este lanzamiento no aporta absolutamente nada, es más conceptual sin más, que Wasp ya no tiene ninguna idea en la cabeza desde hace más de veinte años es más que evidente, sus últimos álbumes siempre son repeticiones de los mismos esquemas una y otra vez. Pero lo cortés no quita lo valiente, este álbum es la obra maestra de Wasp y merece la pena escucharlo de nuevo.

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