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EL TEMPLO DEL SOL

by Alba

La primera idea era la de una persona secuestrada en una ciudad remota, hay una novela de Gaston Leroux de 1912, La novia del sol que trata sobre un hombre secuestrado en una ciudad inca perdida en la que también aparece la idea del eclipse solar.

En cuanto a la idea de los exploradores europeos que descubren la tumba de Rascac Capac y cuya maldición cae sobre ellos, se encuentra en las joyas de Opar de Edgar Rice Burroughs. Hay una historia muy buena sobre Cristóbal Colón, hay varias fuentes que afirman esta historia pero sinceramente, no está contrastada. El caso es que se dice que el misterioso Cristóbal Colón sofocó una rebelión de indígenas en Jamaica en 1503 utilizando el conocimiento de un eclipse solar que había sido previsto por Giovanni Muller en 1474.

Para tener una idea sobre la geografía, la cultura y las costumbres de los Andes, Hergé se documenta con el libro de Charles Wiener publicado en 1880, “Perú y Bolivía” se titula que contiene 1100 grabados que influenciaron a Hergé en pequeños detalles como los trajes del andino, los instrumentos típicos de la época, como era un mercado… etc.  Por ejemplo, parte del traje de ceremonia usado por el sacerdote inca se basa en una pintura en color de aztecas mexicanas producida por Else Bolstelmann para el National Geographic.

De una librería también sacó el modelo exacto de un tren peruano de la época, nada en el templo del sol está puesto al azar.

Pero si hay que hablar de su principal fuente de información pues está claro que el libro Perou et Bolivie de Wiener. El trabajo de campo, tan importante en Hergé, envió a su asistente Edgar P. Jacobs al museo del cincuentenario para estudiar sus colecciones de material Inca y Jacobs también posó como modelo ejecutando varias poses que después serían dibujadas en el cómic.

Esta fue la primera de las aventuras de Tintín en ser serializada en su totalidad en la revista Tintín. Hergé venía de pasar un auténtico infierno después de ser acusado de simpatizante del nazismo o colaborador que viene a ser casi lo mismo, acusado por compatriotas belgas después de que los aliados consiguieran expulsar a los nazis de Bélgica. Algún amigo de Hergé acabó con condena perpetua. El único delito de Hergé fue trabajar en Le Soir que era un periódico controlado por los Nazis y por lo tanto antisemita algo que no tenía nada que ver con Hergé que además se le añade el factor personal, pues por esta época falleció su madre a los 60 años después de pasar una temporada en un hospital psiquiátrico.

Pero Hergé logra encontrar de nuevo trabajo y trabaja para la revista Tintín. El 26 de septiembre de 1946, después de dos años sin aventuras de Tintín, en esta revista se lanzan dos páginas por semana a todo color bajo el título “El temple du Soleil”.

En su primera versión empieza esta aventura en la página 50 de lo que es ahora la aventura Las siete bolas de cristal. Salió una edición de este cómic realmente buena con esas diez páginas de Las siete bolas de cristal, con textos explicativos de las fuentes de documentación de Hergé a pie de página contestando a preguntas como quiénes fueron los incas por ejemplo, cubría temas como geografía, historia y religión. Además cuenta con viñetas eliminadas que eran realmente buenas como Haddock mascando coca o aventuras en la selva.

En 1947 Jacobs trabajaba en la serie Blacke y Mortimer y estaba teniendo éxito, la relación con Hergé se tensa y discuten y cesa la colaboración. En junio de 1947 siguen los problemas para Hergé, al que le diagnostican un colapso mental por exceso de trabajo y se retira a la abadía de Notre Dame. En 1948 vuelve a estar seis semanas de parón y el consejo de la revista se enfurece con él, hasta el punto de que le amenazan con que sea otro artista el que finalice la aventura del templo del sol. El biógrafo… uno de ellos, de Hergé dice que aparte de este cansancio por excesivo volumen de trabajo se suma una crisis personal, ya que tuvo una aventura extramatrimonial siendo infiel a su esposa Germaine, según el biógrafo Pierre Assouline.

Hergé tenía la idea de irse a vivir una temporada a Argentina y para ello vuelve a trabajar en esta obra y convoca un nuevo equipo de trabajo junto a otros viejos colaboradores con Van Melkebeke. Se reúnen en su casa y paga a un amigo suyo, Bernard Heuvelmans la nada desdeñable cifra de 43.000 francos para ayudarle a idear un final.

El 22 de abril de 1948 termina de elaborarse la nueva aventura y Hergé abandona su idea de irse a vivir a Argentina. Pese a ser un período de turbulencias en la vida del creador, es un cómic bastante equilibrado, pero repito, me gusta mucho más la primera versión con esas viñetas eliminadas que son muy buenas que el resultado final.

Es un viaje épico condicionado porque sucederá al final. Tintín y Haddock están en Lima, el capitán pasa del buen humor (pronto se reencontrará con Tornasol) al mal humor, las llamas son unos animales que le sacan de quicio, está nervioso y nada sale como tenía pensado. Tornasol es sacado del Pachacamac de noche y huyen en un coche rumbo a lo desconocido. Tintín y el capitán ya no pueden contar con la policía, solo les ayudan los Hernández y Fernández que no son una gran ayuda, de hecho muchas de las escenas eliminadas son equivocaciones y confrontaciones entre Haddock y los policías siameses como les llama el capitán.

Encuentran la ayuda de un joven llamado Zorrino, de nuevo Tintín y los niños, primero fue Coco en el Congo aunque su personaje no era nada profundo, luego fue Tchang en el Loto Azul y ahora le toca el turno a Zorrino que al lado de ellos dos se muestra valiente. Él sabe donde se encuentra Tornasol y juntos inician la aventura de sus vidas.

Una de las cosas que más me gustan de este cómic es el increíble viaje geográfico que se pegan. Pasan de la selva a la montaña, del frío al calor, viendo todo tipo de paisajes, de animales con momentos de mucha tensión como cruzar un río infestado de cocodrilos o cruzar unas cataratas con una cuerda que se está rompiendo, todo narrado con épica, interés y sobre todo muy humano.

El capitán Haddock está muy por encima de Tintín en esta aventura, Tintín vuelve a ser el que se lanza a por la acción, el que descubre el misterio de los incas y también el que sabe salir del atolladero. Pero es el capitán el que le pone ritmo a la historia, vemos al capitán más aventurero que es capaz de mover montañas con tal de rescatar a su amigo Tornasol. Vemos también al capitán Haddock más humano, cuando son presos de los incas y les dan diez días de plazo antes de ser ejecutados quemados vivos, vemos la angustiosa cuenta atrás y como Haddock pasa de un estado anímico a otro. De la desesperación más absoluta a la locura e intentar escaparse arrojándose por un acantilado todo con tal de no ser quemado vivo, es muy humano su retrato.

Hay un equilibrio entre humor y drama y vuelve a ser el capitán Haddock el que simboliza como nadie tanto el humor como el drama. Cada página finaliza con tensión para el lector, siempre le espera algo nuevo, una sorpresa en la página siguiente, hay que tener en cuenta que este truco era muy normal pues las aventuras de Tintín se publicaban dos páginas cada semana.

Muchos describen a Zorrino como una versión peruana de Tchang y la verdad es que hay que darles la razón a los Tintinólogos en eso, Zorrino, no volvería a aparecer en ninguna aventura más de Tintín. Es el enfrentamiento también entre lo moderno y lo antiguo entre la sociedad capitalista y la costumbrista de tradición oral que se niega a morir y la verdad es que Hergé tira más hacia la segunda, quizás porque estaba en un período de su vida más místico y veo en esta historia cierta alma que solo vi en el Tíbet su aventura más personal y humana y es que el Tíbet es el único momento donde Tintín se muestra verdaderamente humano, aquí vemos también algo de humanidad, más en Haddock que en Tintín pero la vemos.

Quiero acabar esta reseña con la viñeta que más me impresionó y es que el final parece de esas películas de alto presupuesto de Hollywood, esos dramas épicos de campanillas con miles de extras que duraban tres horas como Ben-Hur, El Cid, Quo Vadis y tantos otros. La escena del eclipse solar es muy original pero a la vez es muy cinematográfica ya que vemos el eclipse y el pavor que produce en cientos de incas huyendo, también la entrada de nuestros dos amigos sin querer en el templo del sol y como se les echan encima los guardianes del templo es brutal. Este es el cómic de Tintín como más acción, el período medio de su creación y pese a ser acusado injustamente de estar a favor de los nazis y pasar una temporada sin trabajar por estar mal visto (solo por trabajar en un periódico controlado por los nazis cuando todo el país estaba a sus pies) su exceso de trabajo, su pelea con su colaborador Jacobs que era su mano derecha , sus escapadas de varias semanas para descansar y la amenaza de los editores de la revista de despedirlo y que acabara otro la obra… pese a todo ello… Hergé fue capaz de sacar el trabajo adelante y de forma brillante por cierto.

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