Web de Metal FIEBRE DEL CAUCHO – METALBROTHERS.ES – Todo el Metal – All about Metal

FIEBRE DEL CAUCHO

by Luna

Los emprendedores visionarios vieron en el caucho una forma de enriquecerse y viajaron hacia el Amazonas en su búsqueda. El caucho natural conquistó un lugar destacado en las industrias de Europa y Norteamérica, alcanzando un elevado precio. Esto desencadenó la llegada de extranjeros a Brasil, que venían con la intención de conocer el famoso árbol del caucho.

Esta fiebre se instaló en las ciudades brasileñas de Manaos y Belem, ciudades pobladas por trabajadores del caucho. Pero el Amazonas es muy grande y la idea era construir una línea férrea desde Bolivia a Brasil con la idea de transportar el caucho, línea construida por indígenas esclavizados y explotados.

El caucho se explotó sin medida alguna, lo mismo que está sucediendo con el petróleo y surgieron problemas fronterizos por su extracción. Manaos en 1890 era la ciudad más poblada de Brasil y la más próspera, la única ciudad del país con alcantarillado y luz, de hecho para que os hagáis una idea, en 1890 Manaos era mucho más lujosa que Nueva York.

Manaos se convirtió en un centro económico y cultural que los americanos y europeos que explotaron el caucho construyeron según sus gustos coloniales. Siempre hubo la leyenda urbana de que los magnates del caucho se encendían sus puros con billetes de 100 dólares.

La fiebre empezó en 1850 y donde estaban los árboles del caucho habitaban indígenas. En la frontera de Colombia y Perú también se explotó mucho el caucho. Hubo mil tropelías desde masacres, prostitución forzada, genocidio, eran esclavos así de simple.

Manaos por ejemplo era una ciudad con casino, el que acababa con deudas de juego iba a trabajar el caucho para saldar su deuda pero nunca regresaba porque su deuda no se saldaba nunca, se convertía directamente en esclavo como los indígenas.

El que intentaba escapar era perseguido, el que osaba elevar su voz era castigado a latigazos, el que no traía los kilos suficientes de caucho era castigado con una buena tunda y si lo volvía a hacer, era directamente asesinado, sin cobrar, comiendo lo justo y obligando a prostituirse a las mujeres. El mayor cauchero fue Arana que pasó a la historia por su falta de escrúpulos, un auténtico tirano sanguinario.

En 1912 la fiebre del caucho empezó a cesar. Los magnates argentinos y americanos tuvieron un gran problema, los ingleses plantaron millones de árboles en Ceilán para explotar el caucho, les salió un competidor. El caucho proveniente de la Amazonia, pasó a tener un precio poco competitivo en el mercado mundial, reflejándose en el estancamiento de la economía regional. La crisis del caucho se profundizó por la falta de visión empresarial y gubernamental que se vio reflejada en la ausencia de alternativas que posibilitaran el desarrollo regional, lo que causó el ocaso de las otrora prósperas ciudades amazónicas.

Tras la segunda guerra mundial, hubo otra fiebre del caucho en el Amazonas pero duró un suspiro pues los japoneses invadieron Malasia que tenía mucho caucho y se hicieron con el monopolio mundial.

La fiebre del caucho fue una de las mayores atrocidades de la humanidad comparables al holocausto Nazi que fue siempre silenciada por la historia.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *